lunes, 10 de marzo de 2008

Schopenhauer en la Cruz

Se supone que lo que uno escribe no es uno mismo. Sin embargo, ¿por qué es tan doloroso recibir críticas? Cuando eso me sucede a mí (cosa demasiado frecuente), no sólo me siento herido: me desmoralizo hasta la inacción. ¿Mi presupuesto será entonces erróneo? La cosa es extraña. Cuando uno relee algo que hace mucho ha escrito, no lo siente como propio, no siente que allí está uno. Pero si alguien denosta lo que lleva nuestra firma, no podemos sino percibir en ello un ataque personal. Los estados de ánimo que vienen después de la crítica siguen el derrotero de los cambios que suceden en uno frente a la muerte: negación, ira y depresión pero, finalmente lo que no suele surgir es la aceptación. Yo he sido capaz de abandonar una carrera sólo por el hecho de no recibir una calificación contundentemente positiva. Ni siquiera hablo de un aplazo. Y esto no porque estuviera preocupado por los promedios, sino porque me cuesta concebir que lo que hago no revista carácter de definitivo. ¿Para qué escribir si lo que uno expresa no es todo lo que se puede decir sobre una cuestión? Ya sé, me van a hablar de la imposibilidad del conocimiento absoluto, del perspectivismo, de la finitud humana. Ya sé, ya sé. Pero es justamente eso lo que me molesta. En ocasiones termino de escribir algo en el convencimiento de que si yo leyera lo mismo en algún libro de otro coincidiría plenamente y fin del asunto. Pero no, siempre hay algo más que decir; siempre hay alguien al que la cosa no le viene bien. Supongo que se trata de algo que trasciende a mi persona pues he hecho leer Schopenhauer a algunos amigos y terminan la lectura con cierta decepción. ¡A Schopenhauer! ¡Al tipo que me cambió la vida, al tipo que tiene razón en todo!. Es muy extraño. No logro comprenderlo. No doy con la clave del asunto. El sábado último hice leer a alguien el post "¡Animalito de Dios!", donde cito a Darwin en una carta donde desconfía de la bondad de Dios a causa de la crueldad que ve en la naturaleza. "-Mirá esta frase. ¿Genial, no?", subrayé. "Si vos lo d-cis", masculló mi interlocutor. ¿Cómo que si yo lo digo? ¡Lo dice Darwin! (No se apuren a detectar una falacia donde no la hay. El recurso ilegítimo a la autoridad se da cuando la persona de referencia NO es una autoridad.) La manía de la sospecha, la exigencia de la crítica, nos puede hacer perder la chance de encontrarnos con la verdad. El peligro de desconfiar sistemáticamente de los mesianismos es crucificar un día al Mesías verdadero.

7 comentarios:

Calderondelabarca dijo...

Tu posteo resulta impecable y explica -acabadamente - la razón por la cual borraste el anterior. Vuelvo a mi madriguera .

fede dijo...

Festejo vuestra vuelta a la fe.
Por nada, absolutamente por nada debemos renunciar a todo.

Rodrigo dijo...

Por lo visto te estás refiriendo a la crítica en una cualidad de desfavorable. un consuelo: en cualquier caso es preferible ese tipo de crítica antes que una adulación estúpida e infundada. que de esas también hay miles.

Walter L. Doti dijo...

Muy inteligente comentario, Caldera: a veces me muerden las piernas los "mesianiquitos", que son unos bichitos muy molestos (para los demás). Agradezco cuando me ayudan a desprendérmelos.

Fede: Gracias por su interpretación atanatosófica del tema. No sé si ya se le había ocurrido, pero bien puede desprenderse una terapéutica de nuestra disciplina. Lo charlamos en el nuevo BLOG.

Don Rodrigo: El espíritu crítico está bien en cierta medida, pero habría que determinar hasta qué punto exactamente.
Me da la impresión de que, al no haber un fundamento ordenador, al no haber un saber absoluto, todo puede ser sometido a crítica y a revisiones constantes. Pero, en honor a ese relativismo, siempre se observa el aspecto endeble de las realizaciones. Solamente.
Yo creo que si ya sabemos que todo puede tener una vuelta de tuerca - siempre - habría que reparar mejor en el aspecto práctico de las cuestiones (o elegir algún otro tipo de criterio, como ser la originalidad o el buen sentido del humor, o el aspecto estético).
Quiero decir, todo es provisional y abarca sólo un aspecto de una realidad, entonces ¿qué pretender de las cosas? Es muy curioso, pues quienes hacen notar el aspecto perspectivístico del mundo, se sienten por ello en la necesidad de establecer un límite a toda mirada que tenga pretensiones de universalidad. Pero no notan que también este rigor que imponen se hace desde algún tipo de fundamento final, pues no tienen en cuenta para la evaluación la adecuación a un patrón de medida de carácter provisorio, sino el requerimiento del acercamiento a una verdad única.
No sé si me he enredado demasiado en la argumentación, pero por las dudas intento resumirla (y prometo un futuro post a este respecto): quienes se dedican al desarrollo profesional de la crítica, lo hacen con fundamento en la idea de que todo es provisional y nada definitivo, y de que creer lo contrario es peligroso y debe ser limitado. Así, derivan de esta concepción la necesidad de someter todo a una mirada deconstructiva. Pero esta consecuencia no es necesaria. Bien podría ponderarse la adecuación de lo realizado a un criterio elegido según el caso: utilidad, practicidad, sentido estético, etc.
La primera inferencia, sostengo, se hace con la aceptación subterránea de la idea de un criterio último y definitivo.

Por otra parte, coincido con Ud.: nada estúpido e infundado es preferible.

Lucas: ¿Y?

Luc dijo...

Recién llegué de Lanús y creo que en dos días me perdí demasiado. Por lo pronto hago un punteo de mis dudas y comentarios:

1. Ya está la nueva dirección, dado que se menciona "el blog nuevo"?

2. Si ese "¿y?" dirigido hacia mi persona hace referencia a la posibilidad de que todo ese extenso comentario sea una crítica a la sindiásmica creo no entendió nada de esta teoría en formación, don Gualterio.

3. Si el "¿y?" hacía referencia a mi no-post de 48 hs espero sepan entender estaba ocupado en la otra vida: la "virtual 1".

4. Con respecto al post "Schopenhauer en la Cruz". Creo que hay que empezar a dejar de crucificar a la gente, porque no hay suficiente madera y es un desperdicio doble. Desde mi postura ecléctica considero que Schopy está muy lejos de ser un mesías pero es un pensador interesante que puede aportar algo, sobre todo si estimula a gente como a Gualterio y a mi hermano reencontrado.

5. El sábado hago un festejo por mi vida en soledad así que espero contar con representantes atanatosóficos. Los requisitos: en principio apersonarse en mi casa, en segundo lugar, traer una bebida y algo per mangiare. Podría agregar "ponerle onda" pero es "mala onda" decir eso. Jajaja.

6. Agradezco se halla suprimido la conversación msn. Considero que es una delicadeza tardía. Pero la acepto.

7. Es un buen número para terminar un punteo. Saludos!

Luc dijo...

Amalaya! Allá donde dice "halla" debe decir "haya", ya!

Calderondelabarca dijo...

Lo único aceptable de la desconfianza sistemática es que nos permite sostener la absoluta imposibilidad de amanecer leyendo el siguiente post :

" NAZARENA EN LA CRUZ "

Y menos mal que Vilas se llamó a silencio porque se me acabaron los clavos.