martes, 1 de abril de 2008

¿Error Vocacional?

Cuando un muy estimado profesor mío dijo en una clase que quienes desearan encontrar respuestas en filosofía habían cometido un grave error vocacional, sonreí con desdén y descrédito. El cano docente argumentaba que si acaso un problema filosófico se resolvía, cambiaba su status y pasaba a ser un tema científico (En rigor, no se trataba de un cambio, sino del reconocimiento de una determinación que el problema había tenido siempre). Para mis adentros pensé que la cuestión así presentada relativizaba la problemática verdadera, trocándola por un asunto de rótulos. Y para dar por tierra con semejante forma de ver las cosas me di a la tarea de la elaboración de un texto de dudosa calidad donde sostenía que 3000 años de pensamiento sistemático respecto a las cuestiones fundamentales eran poca cosa para llegar a semejante conclusión. Sobre todo porque las más de las veces ese conocimiento tenía que luchar, no contra los problemas mismos, sino contra prejuicios y convicciones infundadas. Si históricamente se hubiera llegado a un acuerdo metodológico - sugería - quizás se estuviera en nuestros días más cerca de la verdad. Ejemplificaba con un cubo de Rubik en manos de una civilización a la que éste le hubiera llegado del cielo: ¿cuántos canos profesores de ese mundo habrían decretado la imposibilidad de su resolución?. Como dijera en el interesante blog de Federico, si algo se da, habrá de darse de algún modo. Y como es de suyo que el Ser se ha dado, lo habrá hecho de alguna especial manera. Descubrir ese modo implicaría descubrir la verdad. Mi argumento ayudaba a tranquilizarme: quizás no tuviera que volver a abandonar una carrera a pesar del agorero comentario de mi profesor. Por aquel momento yo me decía interesado por casi todo. Pero el tiempo me fue haciendo más juicioso y, poco a poco, fuí cayendo en la cuenta de que esa multiplicidad de objetos de mi atención podía reducirse a unas pocas y profundas temáticas. El "click" lo tuve en ocasión de tener que articular los contenidos de un programa de nuestra disciplina para la escuela secundaria. Quería evitar el enfoque histórico, olvidarme de las escuelas, y exhibir a los alumnos lo que yo creía apasionante: las problemáticas mismas. Así establecí 5 unidades que hablaban de libertad y determinismo, de realismo e idealismo, de la muerte, de la existencia de Dios y de la fascinación que el ser fuera. Me hubiera costado agregar una unidad complementaria: el tema se acababa allí para mí. Decidí abocarme a estos asuntos casi exclusivamente, enfrentarlos, mirarlos a los ojos, manipularlos, palparlos, degustarlos, encontrarles la quinta pata. Siempre con la esperanza de hallar detrás de ellos la cifra definitiva. Pero no. Tan abarcativas estas cuestiones que todo lo demás comenzó a parecerme intrascendente. Resigné la participación interesada en cuestiones sociales, en charlas con amigos, en preocupaciones comunitarias y encontré remanso tan sólo en la condescendencia de los allegados que, seguramente por cortesía o por interés esporádico, se hacían eco de mis preocupaciones. Y cuanto más pensé, menos hallé; con más paredes me topé, más golpes recibió mi ego, más patente se hizo mi finitud, mi humano destino de creación intermedia, incapaz de la aceptación impensada del animal, incapaz del saber acabado del Dios. En la imposibilidad de hallar respuestas definitivas, de resolver de una vez y para siempre las problemáticas filosóficas, y no creyendo que tal impedimento fuera inmanente a mi espectro de incumbencias, pregunté a los demás. Tenía que haber alguien que tuviera el asunto resuelto; de otro modo, ¿cómo explicar su tranquilidad espiritual, cómo dar cuenta de la expresión satisfecha de compañeros dedicados a las mismas faenas? Pues la relación inacabada con el conocimiento fue siempre para mí motivo de ansiedad, fuente de desvelos, causal de zozobra. Pero contrariamente a lo esperado, me encontré con una exhibición de lugares comunes acerca de la necesidad de encontrar placer en la misma búsqueda, de disfrutar un trayecto que se sabe inacabable; de filosofar sólo por filosofar, pues allí estaría el aspecto interesante de la cosa. ¡Patrañas! Filosofar por filosofar es inhumano, nos enseña Unamuno. Emprendo mi búsqueda para encontrar el tesoro; si sé que no hay tesoro, me quedo en casa. Filosofar por filosofar igual que fornicar inacabadamente, refregar los sexos hasta evaporar los flujos, hasta que el flujo devenga sangre, sin acabar. Filosofar por filosofar como remar en el desierto. Buscando soluciones hallé tontos consuelos, justificados de mil maneras; respuestas terapéuticas para evadir el dolor de no ser Dios. Pero la filosofía no es institución de señoritas ni empresa de autoayuda. Quien desee abarcar el todo tendrá que soportar caminar hacia un horizonte huidizo, que parecerá ser ilusión, espejismo. Tendrá que saber llorar por su impotencia, morderse los labios de la desazón, hacer oídos sordos al discurso de los derrotados, que son los resignados, los asumidos. Tendrá que perseverar hasta perder el aliento, saltar los obstáculos de la desconfianza. Y seguir sin sucumbir al estoicismo cobarde. Hay una verdad y está en el hombre poder hallarla. Quiero encontrar la verdad y muero si no la consigo; y no renuncio de antemano. Y quien ha errado su vocación no es quien quiere dar con soluciones en materia filosófica, sino quien piensa que en este terreno se puede arrojar la simiente yerma del onanismo intelectual.

13 comentarios:

fede dijo...

A mi se me importa un pito qué creáis los filósofos que la filosofía es. Si no sirve para descubrir a Dios o para subsanar su ausencia, es (como usted bien lo dice) un mero puñeterismo intelectual, un adorno que le irá bien a los tíos feos que fuman en pipa, como a los rubios les irá bien el negro y el peinado a la cachetada. Si Dios ha muerto, no os queda más que determinar los cielos posibles, optar por uno, e ir a por él. ¡Coño!

Carolina dijo...

Waldorf: a su imagen le faltan los rulos!

fede dijo...

No Carolina, usted se equivoca al pensar que la anterior imagen era de Walter. ¿No se dio cuenta de que era un retrato al oleo de Voltaire?

Luc dijo...

No entiendo como en el post "Papanatas" de Fede (que no es lo mismo que "el post del papanatas de Fede") critican al amante del conocimiento in extremis y aquí abogan por una suerte de conocimiento absoluto. Parte esencial del ser humano parece la contradicción.

fede dijo...

Yo sí abogo por un conocimiento absoluto, lo que reprocho es su falta de para qué. El conocimiento per se puede producir placer, pero es un placer estéril, un "onanismo intelectual".
Además, desprecio el gesto de elitismo de los pretendidos poseedores de ese conocimiento absoluto y su insufrible palabrerío. Virilio y hasta el idolatrado Hegel ¿no se parecen un poco al Sr. Papanatas al que hace referencia el video de mi post "Carpe Diem para papanatas"? ¿No parece que se pusieran en difíciles para que nadie se de cuenta de que no están hablando de nada? Schopenhauer decía que un filósofo debería ser como los lagos de Suiza: entre más profundos, más claros. Su libro, "El mundo como voluntad y representación", es el único libro de filosofía que entendí y yo no supe nada (ni siquiera lo poco que sé hoy) acerca de Kant hasta que no leí su "Cuádruple raíz del principio de razón suficiente"
En la aridez de un filósofo se vuelve patente su imposibilidad de darse a entender o su deseo de presrvar el conocimiento como un bien para pocos (elitismo). Lo primero, deja pocas esperanzas de que lo que diga sea la verdad, puesto que viene de un incapaz. Lo segundo, sin embargo, es peor, porque refleja que esa falta de para qué está dada en que su verdadera búsqueda es el reconocimiento catedrático y no el conocimiento en sí. Su placer está dado por la satisfacción de su vanidad y no en la obtención de la verdad.
Me gustan los filósofos que piensan para que el mundo sea mejor y, de entre ellos, los que no toleran la idea de que debamos morir y vivir sin un para qué.
Un abrazo, Fratelli Restituti.

Eugenia dijo...

hola que tal, me gusto mucho tu blog.
queria opinar sobre este tema: la busqueda se denomina busqueda porque hay se encamina hacia una meta, un objetivo...ese objetivo puede parecer imposible, utopico, pero es necesario: si no hay objetivo, no hay busqueda hacia ese objetivo.
Ahora bien, uno no tiene que descreer nunca de llegar hacia esa meta, por mas lejana que parezca: hay muchos que murieron encamindos hacia esa meta y sin darse cuenta lograron cambios y avances increibles...con esto quiero decir que si la meta es gigantesca, en el camino se logran avances que parecen pequeños, pero que terminan a veces siendo los que generan los grandes cambios para las generaciones posteriores.
Por eso opino que siempre hay que creer que se puede llegar, y hay que morir en el intento...ninguna busqueda va a ser en vano entonces.
Y lo que hoy creemos resuelto mañana se convierte en nuevo interrogente, en nueva busqueda: todo depende del contexto social, historico y cultural...pero eso no implica resignarse, implica una busqueda constante, en permanente movimiento...que seria de nosotros si nos cansaramos de buscar, si pensaramos que todo esta resuelto.
cuantas veces dije busqueda? parece un trabalenguas, jajaj.
saludos.

Calderondelabarca dijo...

Me voy a dormir. Mañana lo encaro.

Daniel Rico dijo...

Hola Whalter:

Muy buenos los cambios en tu blos.

No entiendo la oposición que hases entre hacer filosofía y onanismo filosófico, por supuesto que pienso que la vida no es un juego, que es un asunto serio y por tanto no debemos desperdiciarnos en artificios, quiero decir que hacepto que hay una diferencia entre filosofía y onanismo intelectual : el onanismo me parece mucho mas serio... ¿no dijo Sócrates "conócete a ti mismo"?... Se lo decía a todos los que conocía antes de darles la mano, mano que de seguro mirarían con algún recelo.

Pienso en la filosofía, como una herramienta importada de Japón de la que no entendemos el manual de usuario, mas allá de los dibujos y esquemas ( esos manuales siempre vienen en varios idiomas, ninguno de los cuales es el tuyo); vamos descubriendo para que sirve mientras la usamos y no podemos evitar jugar un poco con ella, experimentar; a veces funciona y a veces no, a veces uno , jugando, descubre una nueva paradoja o da con alguna respuesta mas o menos interesante a un problema concreto, por ejemplo la pena de muerte, otras veces uno fracasa debido a las limitaciones del instrumento, por ejemplo al tratar de seducir a la recepcionista del dentista explicándole el silogismo bicornuto o al preguntarse porque el ser y no la nada.

En fin, muy buena tu reflexión, me tengo que ir , hasta luego... perdón si no te doy la mano pero la tengo en el bolsillo.

Calderondelabarca dijo...

Han pasado por aquí los señores Fede, Luc , Carolina, Eugenia , Daniel ....
¿Nadie ha advertido que - a un costado del Blog - AGONIZA nuestro querido WINNIE THE POOH , tras un palazo artero del malvado Tiger?
Se está desangrando! Se está desangrando !
YA MISMO lo cargo en el auto y me lo llevo al Interzonal. El tapizado?
Y que se manche..que carajo me importa.
Dios mío...! Qué le voy a decir a los chicos ? Tan bajo hemos caído los Marplatenses ?

Comprenderán que mi comentario se pospone hasta la tarde...está llegando el Doctor. Los mantengo informados.

Walter L. Doti dijo...

Eugenia: Como dijera Max Weber: "El hombre no hubiera conseguido lo posible de no haber intentado, una y otra vez, lograr lo imposible".

Calderao Da Galeao: No se meta. Ud. sabe, si Pooh apareció así... ALGO HABRÁ HECHO!

Carolina dijo...

Che... a la final... que paso con winie the po??

kml dijo...

hola walter.. como estas.. te escribe kamel,,, gracias por invitarme a pensar con vos por este blog.. eso si,., tus pensamientos,, en relacion a la filosofia,, son exagerados.. le das a la filosofia un lugar que no se merece.. una palabra que empezo con los griegos (llamados niños por los epigcios)y que hoy no solo no tiene respuestas(nunca las tuvo y nunca las va a tener) sino que poco valor agregado merece...
el por que de mi negacion a la filosiofia, es que es un conocimiento meramente racional en el mejor de los casos y muy oocidental.. o sea,, en este mundo materialista que niega todo lo espiritual ( y por lo tanto a todo oriente, no solo por petroleo se tiran bombas),la razon considerada como unica solucion se queda corta (y ojo con pensar que debemos recurrir a esa pavada new age de moda)..
no es que niege a la razon y su importancia, pero es tan solo una introduccion.. por eso los griegos siempre distinguieron entre intelecto (nous) y la razon (ratio). la segunda te guia a la primera, que nunca es ilogica, pero siempre es intuitiva y trascendental..
o sea, claro: HOY LA FILOSOFIA APENAS PUEDE SEGUIR A LA CIENCIA Y PIENSA DESPUES DE ALGUN DESCUBRIMIENTO CIENTIFICO ( O SEA, ES PURA EPISTEMOLOGIA)
EL OCCIDENTE TOMA LA FILOSOFIA PARA PODER INVENTAR ALGUN ERROR NUEVO, EN VEZ DE EMPEZAR A REPETIR VERDADES VIEJAS,, QUE ,ESTOY CONVENCIDO, ESTAN EL EL CORAZON DE LAS TRADICIONES ESPIRITUALES
SALUDOS

Walter L. Doti dijo...

Kamel:
Gracias por tu comentario. Hice mi exposición tomando en consideración a la filosofía pues es la disciplina que estudio. Tal vez tengas razón en pensar que no es a través de ella que se debe llegar a la verdad. Estaría dispuesto a renunciar a su estudio en el mismo momento en que notara que es una vía inconducente. Sin embargo, el quid del post tiene que ver con la negación del postulado posmoderno de que no hay una verdad que descubrir. Es una declaración de guerra al relativismo.