sábado, 12 de abril de 2008

EXTINCIÓN

Hundida en la oscuridad, paralizada. Sólo iluminada por la luz tenue de la luna de verano; ella es ahora una parte más del silencio, de la humedad, del calor, de la densa selva. Las hojas que esconden la tierra a su alrededor no son parte de su mundo. Tampoco lo son las raíces descubiertas del árbol en que apoya cuatro de sus patas. Su sigilo es expectativa. El tenaz chirrido del macho lo anuncia a la distancia y anticipa la cópula que seguirá. El hechizo de su individualidad se deshará: su tendencia será la de su especie, y también lo será su deseo. Lo será también su inútil resistencia y su doloroso goce. Pondrá a prueba la estrategia que sus genes han urdido para resistir a la desaparición, para perpetuarse en otras arañas, que serán otras pero serán las mismas Llega. Lo siente como el dolor que se siente en los sueños. El macho ya está encima clavando sus pinzas en ella (son las armas que compensan su disparidad de tamaños). Por primera vez percibe la consistencia de su propia sangre, deslizándose interminable a través su abdomen. Está aprisionada y sus patas apenas logran separarla de la tierra. Furia. La vida comienza a atravesarla. Ruido. Su cuerpo es desgarrado en goce. Flujo. El macho siembra su simiente; se empapan. Son uno para ser cientos. Furia, ruido, flujo: silencio. El movimiento se congela. Se separan. Los ímpetus son calma. Él se deja caer desde la espalda de la enorme hembra, entumecido. Cumplidos los instintos que justifican que esté vivo, respira peligrosamente cerca. Se miran a los ojos, los dos inmóviles. Resta el último ritual y el instinto marcará los pasos: se abrirán las fauces, chorreantes de irrefrenable lascivia y hambre; el agotamiento se convertirá en necesidad de nutrientes; la necesidad, en negro impulso asesino; el impulso, en feroz ataque. La hembra se acerca, veinte machos podrían cobijarse bajo su pálida sombra nocturna. La adrenalina tiene sabor a muerte, pero no impide que las veloces patas del macho se claven en el abdomen en el que ahora se cobijan sus propios genes. El primer tirón y ella ya no puede caminar. El segundo, la deja indefensa. Sus dientes viriles desprenden el primer trozo de cabeza y desde aquí ninguno de los movimientos de la víctima es voluntario: desordenados reflejos, súbitas contorsiones espasmódicas; nada puede evitar el proceso caníbal. Tal vez en la fiereza del ataque se manifieste una intuición. Tal vez en alguna parte de sí, en lo profundo de su casi nula conciencia, de alguna mágica manera, el macho conozca que es el último individuo de una especie que no conocerá el futuro, el último vehículo de unos genes que han fallado en su empresa inmortal; que su tendencia es un ensayo y un último error

12 comentarios:

Idea dijo...

Sólo decirle que su cuento es de lo mejor que he leído en mucho tiempo. Gracias por escribirlo.

Luc dijo...

Hola Gualterio, presumo que es aquél cuento que siempre habías prometido mostrarme.
Al principio hice una lectura simplista y dije, "ah, la venganza del partenaire de la viuda negra". Pero me doy cuenta que en realidad es mucho más profundo y que representaría algo así como el instinto de conservación llevado al extremo una suerte de "fiat vita mea, pereat mundi".
Muy muy bueno.

Manu dragon gx dijo...

gualter:
trata de usar palabras en español poorke no se te entiende un pomo.
y afloja co la puntuación se te va a gastar el boton del punto y coma.
BOLU.
manu dragon gx(sobrino de federiola@gmail.com)

Eugenia dijo...

Walter, me encanto. Esta perfectamente plasmado el instinto animal de la reproduccion, de continuar con la especie cualquier a costo, y el placer que esa sensacion genera, y el vacio que se experimenta cuando ese acto culmina..."cumplidos los instintos que justifican que este vivo", esta frase me fascino cuando la lei. MUY BUENO.
Saludos.

Carolingio dijo...

Che! me borraste de los blogs amigos de la casa!

La venganza sera terrible.

Calderondelabarca dijo...

Me gustó mucho su cuento corto, aunque Ud. sabe que me caben las generales de la ley.

Una Pateada de Tablero histórica ,a contramano del rol que Mamá Naturaleza tenía reservado quién sabe desde cuantos miles de años.Si estaba escrito, a esconder la Página.

Aun albergada en una infinitesimal intuición , en una microconciencia que por un instante infraccionable lo ungió , la maniobra de este Arácnido - al que llamaré , bajo mi entera responsabilidad, Huberto-
... ¿ No ha sido un ejemplo del ejercicio del Libre Albedrío en su máxima pureza ?
Ese que Nosotros no podemos probar.

Walter L. Doti dijo...

Gracias Idea. Gracias Luc por la repetición del "muy" (me llena de orgullo). Manu, gracias por lo de BOLU (me llena de odio hacia los pre-adolescentes). Eugenia, siempre tan amable. Gracias.
Carolingio, la borré porque su blog había sido dado de baja. Ya la volví a poner (en otro orden de cosas).
Calderoño: Había concebido la historia como el relato posible de una región oculta de la naturaleza. Vemos en ella tan sólo lo que prospera; lo que falla, lo que no sobrevive, es invisible. No podríamos tener conocimiento de una tal especie más que por un momento mínimo, como no tenemos demasiada información acerca de niños que tengan cáncer: en uno y otro caso actúa, despiadada, la selección natural. Sin embargo, la vuelta de tuerca que Ud. le da es una lectura posible muy interesante. Huberto no respende a un mandato génico incompatible con la vida. Huberto decide torcer un mandato que lo sacrifica en favor de la especie. Huberto ejerce la libertad, es casi humano, es casi lógico ahora que tenga un nombre.
Nosotros, dice Kant, podemos ejercer el libre albedrío en el mundo de los fines, en el plano de la ética, de las decisiones voluntarias. Pero estamos sometidos a la causalidad física inevitablemente.Por eso, como Ud. dice, no nos es dado probar del libre albedrío en su estado de pureza como le ocurre a nuestro amigo.
Sostengo - tema para el blog en preparación - que el único modo de evitar este determinismo que vivimos como pasión, que padecemos, sería lograr la inmortalidad física: la libertad en cada uno de los reinos en que los seres humanos tenemos apoyados los pies.
Lo invito a visitar: www.imminst.org

Calderondelabarca dijo...

Como no puedo con mi genio , le cuento como imagino al araño Huberto, luego de este Episodio :

- Absuelto por uso de la Legítima Defensa.

- Quedándose con la telaraña de Belgrano y la del Country.

- Disfrutando de los Insectos que ambos tenían encanutados en la Caja de Seguridad.

- Con un Habano en la boca y 4 pares de pantuflas , sentado en un Sillón viendo "Mujeres Asesinas" mientras no puede parar de toser por el ataque de Risa.

Ay, este Calderón, este Calderón...

Calderondelabarca dijo...

Ya he repasado la caribeña página que me recomendó.
Por el momento, Babilonia.

fede dijo...

Pero es todavía más complejo. ¿Le conté de esas lagartijas que se volvieron hermafroditas y recrean el coito? Voy a tratar de averiguar sobre el tema para que no tenga que creer en mi dudosa palabra. Hay una disociaciación clara entre el comportamiento animal y el creacionista... ¡Y eso no es una buena noticia!

fede dijo...

Quise decir creacionismo... pero no pude.

fede dijo...

Volví a leer su texto y me hizo acordar un extraño verso latino (extraño y muy bueno también):

Foeda est in coitu et brevis voluptas

Feo y breve es el placer en el coito

(Salvo que con la sintaxis latina suena mejor, no?)