martes, 8 de abril de 2008

HUMOR: INERCIA Y TABÚ

No pudiendo agradar a nadie, en algún momento opté por buscar aprobación a través del humor. Tampoco pude. Parece que soy naturalmente odioso o simplemente que la gracia es otra de mis carencias. Pero en el derrotero de esta travesía inconducente, creí poder sacar algunas conclusiones respecto a en qué consiste la materia de esta particular habilidad. Todo lo que es cómico implica algún tipo de confusión: el "remate" ha de quebrar el derrotero natural de una inercia específica. Por ejemplo: donde es de esperar que la señora dé un paso más para llegar a la bocacalle, la cáscara de banana se interpone en su inercia y estallamos de risa. Allí donde el niño espera que su padre le conteste qué es un degenerado, éste lo hace callar porque él mismo es un degenerado. Sin embargo, esta condición se nos hace necesaria pero no suficiente. Pues en muchos casos, la constatación de una ruptura en la previsibilidad que genera nuestra capacidad de "tendencia al cierre" no alcanza para que mostremos los dientes y las comisuras de nuestros labios busquen desesperadamente a las orejas. La cortina automática se está cerrando pero se pará a la mitad y nadie siquiera sonríe. No es gracioso. ¿Cuál es la otra pata del humor? Mi respuesta, condensada a través de innúmeros intentos fracasados de hacer reír, habla del ingreso en el terreno de alguna cuestión tabú. Constituimos nuestra realidad a través de límites diversos que configuran el valor de las cosas que nos rodean, y cuando se penetran y se transgreden esas fronteras, confusión mediante, aflora la risa. El primer tabú es la burbuja que nos separa de los otros. La intimidad ajena más superficial, el respeto que impone el hecho de que la identidad es en cada caso particular y no puede sino serlo. Por eso Mel Brooks en "La loca historia del mundo" señala el origen del humor en la escena en que un dinosaurio se come a un cavernícola. Y es este el mismo motivo por el cual nos reimos con la señora que resbala. El tabú más extendido es, sin embargo, el del sexo. Por mucho tiempo, el humor sexual tuvo una enorme efectividad. En la década del treinta, referir el trasero con alguna palabra más rimbombante, hacía saltar por el aire las costillas de los espectadores. Hoy, más abiertos a este respecto, sería impensable una revista como “SEX-HUMOR”. El tabú se hizo más laxo y la efectividad de la ruptura de la inercia en estos ámbitos bajó proporcionalmente. Lo mismo para el humor político. Los chistes sobre el gobierno y los gobernantes son tanto más divertidos, cuanto más fuerte se imponen las investiduras. Hoy por hoy, muerte de Dios mediante, nada reviste los atributos de lo respetable. Por eso quedan pocos límites que transgredir, pocos espacios para disfrutar de la interrupción intempestiva de la continuidad, pocos terrenos en los que aflore la confusión. Es el tiempo del triunfo del humor absurdo y del humor negro: del humor absurdo porque rompe con el tabú de la habitualidad, tan cercana por momentos que ni sabemos que existe. Y del humor negro porque la muerte nunca dejará de ser un tabú. Como le escuché decir una vez a Wainraich, el día que entre un notero a hacer gracias con los deudos en un velorio, se habrá acabado el humor.

11 comentarios:

fede dijo...

Voy a asumir que su pregunta "¿Soy odioso?" no es retórica, de modo de poder responderla: SÍ.

Una crítica real: Después de su post tenía que haber humor negro o absurdo. ¿Tuvo miedo de que se lo tiraran al bombo? ¿O le quiso decir a alguna mina que estaba un poco "gordita" y no encontró otra forma? Creame: no hay una forma de hacerlo, absolutamente ninguna.

Estuve pensando en la posibilidad de crear un blog de humor negro. Las posibilidades son:

1. Abramacabra

2. Jabón nazi

3. Muerto el perro

Vote por el que prefiera.

Walter L. Doti dijo...

Puse un sketch que resulta muy divertido porque - creo - cumple con las dos condiciones para que se dé el humor. No es esperable que el dependiente gordo llame gordo al otro. Y enfrenta un tabú, pues desde chicos somos educados para no hacer notar a una persona obesa que lo es. Y además todos los videos de humor delirante de los Simpson, fueron sacados de la red por problemas de derechos.

Respecto al nuevo blog, menos macabro, propongo el nombre "Niños con nariz de chancho", en referencia al chiste aquel de los infantes pobres que tenían la nariz configurada al modo porcino, de tanto mirar juguetes en la vidriera. (Este comentario fascinará a nuestra amiga Eugenia)

Eugenia dijo...

Estimado Walter: veo que no tardaron demasiado en sacarme la ficha...podria decir que me fascina el nombre que selecciono para un blog dedicado al humor negro, pero bueno...no hay mucho mas para agregar, la ausencia de palabras habla por si misma.
Apunto que amo a Porcel y a Olmedo...y aguanten las gorditas y gorditos, los banco a muerte!!!
Saludos

fede dijo...

Walter:

El que le haya gustado a Eugenia demuestra su fracaso. La diferencia entre humor gris y humor negro es similar a la que existe entre el erotismo y el porno. Un chiste es negro y un film es porno cuando ofenden a una dama. La mujer, por motivos desconocidos (o, al menos, ajenos a mi conocimiento) opta por someterse a esos dos tabuses (�Se escribe de este modo, no: como manises?)

PD: Con este comentario, obviamente, me estoy buscando un chirlo.

Carolingio dijo...

La verdad Walter, con lo poco que te conozco, si me preguntaran resaltaria como una de tus virtudes lo "comico" que sos. En otras palabras; me causas gracia. No, en serio, siempre me gustó tu sentido del humor.

Fede: no era una pregunta, el "Soy odioso" era una afirmacion.

En cuanto al humor Negro: (se me impone la imagen del que contaba chistes en PNP. jaja!): ¿Afirmas que la opinion de una mujer es la determinante?

En mi caso personal el humor negro
me resulta desagradable o chocante cuando no es gracioso. Al igual que cualquier otro tipo de humor sin gracia.

Luc dijo...

Sus reflexiones son interesantes, estimado Gualterio. Pero como todas las reflexiones en torno al humor son aburridas hasta el hartazgo. Si desea corroborar esto lea de Freud "El chiste y su relación con el inconsciente" o de Bergson "La risa".
Coincido con Fede en que, pese a que me sacó una sonrisa, ese sketch de Porcel no es ejemplo de ninguno de los dos humores que Ud. enumeraba.
Lo que no implica que sus reflexiones no sean acertadas.

Un saludo serio, Luc

fede dijo...

Eugenia:

Pero no dijo nada de la pornografía: no creo que la juzgue mala cuando no le causa risa ¿O sí? En todo caso, podría funcionar a la inversa. Un personaje de Woody Allen (es decir: Woody Allen) dijo: "El sexo es lo mejor con lo que la he pasado sin reirme"

Luc:

Ya me hablaron mucho de la risa de Bergson ¿Era contagiosa o le faltaban dientes al pobre? Porque si es un libro no lo vi nunca. Por ahí no lo publican más porque, en realidad, lo escribió Avellaneda o su amigo, Matías Alvarado.

Eugenia dijo...

Fede (ya me siento con mas confianza para utilizar su apodo): coincido plenamente con la frase de Woody Allen: hay cosas que no nos hacen reir (por lo menos a mi)y sin embargo las disfrutamos mucho: el sexo es una de ellas.
Con respecto al cine: el drama es mi genero favorito, asi que vera que no necesito reirme para disfrutar, lo mismo me sucede con la musica y el arte en general, no busco especificamente que me haga reir, disfruto desde otro lado... aunque disfruto mucho del buen humor, aquel que me haga reflexionar y que refleje los tabues y problematicas sociales, dejando un debate etico instalado.
Refiriendonos a la pornografia, podria decir que jamas me ofenderia con una pelicula XXX...no me conmoveria tampoco, pero no me ofenderia...yo se quien soy y como quiero ser tratada, con eso me basta. Resumiendo: ningun film seria porno para mi, porque no me ofende en lo absoluto, de acuerdo a su logica...a menos que no sea una dama, jajaja.
Me sucede lo contrario con el humor negro: un comentario racista o xenofobico con tinte humoristico puede llegar a irritarme en extremo: no me pongan a prueba, por favor.
Conclusion: segun su logica, me someto a uno de los dos tabues, y le voy a explicar por que: detesto cuando el humor tiene fines ofensivos...me parece una actitud cobarde, de aquel que quiere ofender pero se escuda en el "humor" para agredir indirectamente. El que quiera agredir, que lo haga sin pelos en la lengua y se someta a las consecuencias.
Creo que me puse demasiado seria, quedense con el comentario de las peliculas XXX.
Saludos.

Walter L. Doti dijo...

Buen tema. Pero me animo, Eugenia, a proponer otra tesis: No existe humor alguno que, en algún punto, no afenda a alguien. Esta podría ser una derivación de la idea de que todo humor supone la ruptura de un tabú. Como estamos constituidos por tabúes (límites), la ruptura de ellos supone una agresión a segura a las personas que los manifiestan.

¿Qué opinan?

fede dijo...

Cuando Norman Ehrlich (me puse de pie) contaba chistes de judíos, no importaba que tan crueles fueran. Lo mismo pasaba con Gila contando chistes de gallegos. Los chistes de suegras siempre fueron de salón porque ninguna suegra se cree suegra. Creo que es necesario que no exista ninguna duda de que la finalidad del que enuncia el chiste es puramente humorística, sino, se corre el riesgo de ser malinterpretado. Se trata, por lo tanto de compartir ciertos códigos, de tener, por ejemplo, la inteligencia de reconocer cuándo el otro quiere reirse junto a uno y no de uno.

Pero también está lo que Eugenia decía: el buen gusto, que la mayoría de las veces consiste en saber, no qué chiste se puede contar y qué chiste no, sino cuál es el momento y el lugar indicado para cada chiste. Y, después reconocer qué cosa es graciosa y qué cosa no.

Pero, che... ¿Notaron lo aburrido que es (o lo aburrido que soy) hablar del humor? ¿Y si retomamos lo de la pornografía?

Manu dragon gx dijo...

por fin un chiste gracioso!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
igual también parece sacado del siglo XIX.
modernizate chavón.
manu dragon gx(sobrino de federiola)