viernes, 11 de julio de 2008

EXIT

Buscaba la forma de salir. Ya había salido, pero no recordaba cómo. Tampoco recordaba cómo había entrado. Lo indudable es que allí estaba, y que justo allí es donde ya no quería estar. Estar afuera de seguro no era mejor. Era otra cosa simplemente. ¿Habría un afuera? Lo había cuando entré, pero ¿lo habría ahora? Suponía que el hecho de estar adentro, implicaba que había un afuera. Pero mi vida no podía depender de una mera suposición. Mi olvido debía ser voluntario. Siempre olvido lo que me causa dolor. Y si estaba allí y ya no quería estar más, debía estar sintiéndome mal. Estoy casi seguro de que me habrían obligado a entrar, aunque nunca pongo resistencia cuando algo se me ordena. Nada me es más irritante que las órdenes, pero no puedo evitar cumplirlas. Calculo que si hubiese podido estirar cualquiera de mis miembros la cosa hubiera sido muy otra. Y no sólo por la falta de espacio; seguramente más me preocupaba generar algún roce indiscreto con mi compañero. Hasta ese momento no me había dado cuenta lo espantoso que puede ser un rostro humano de cerca, sobre todo desencajado por el baile. Me negaba a bailar: la música sonaba, mi compañero bailaba. No recuerdo qué clase de música era, pero nos hacía mover hasta transpirar. Las gotas de sudor mojaban el piso y nuestros pies descalzos resbalaban. Me aliviaba el hecho de que no había lugar para caer. Cualquiera en esta situación hubiera preferido estar vestido; yo no. La falta de ropa de algún modo me liberaba. Y si no hubiera sido por mi desnudez, los besos de mi compañero hubieran sido insoportables: me besaba como quien besa la cabeza de un niño. Sin embargo, no trataba de evitarlo, creo. Correr la cara me hubiera hecho hundir aún más en esa cosa tibia y rancia. Sé que salí. No lo recuerdo, pero la orden de que vuelva a entrar me lo hace entender. Nada me es más irritante que las órdenes, pero no puedo evitar cumplirlas.

11 comentarios:

Idea dijo...

Walter, ¡¡¡qué universo lo habita a usted.!!! El primero y el último, todos exilios, ninguno voluntario. ¿Pero usted va a trabajar para evitarlo, verdad?¿Lo promete?

No sé si serán los afectos virtuales, pero su sensibilidad es cada vez más manifiesta, parece que poco a poco se está atreviendo a algo más peligroso que el azul.

cacho de pan dijo...

coincido con I
y me alegra
siempre y cuando a usted también lo haga feliz

con perdón y cariño: parece una fantasía prenatal con un cariñoso gemelo bailarín
o se tratará de sólo una parte del cuerpo, entendida como un todo?

mejor me callo o me harás callar

Luc dijo...

Gualterio, ya recurrió al archivo??? Es ese texto uno que una vez allá lejos y hace tiempo escribió en colaboración???

Abrazo

Calderondelabarca dijo...

Es usted ?
O el inspirado vocero de quien, en su momento,apenas tuvo tiempo de dejarnos estas reflexiones, antes de partir casi al mismo tiempo que llegó ?.Triste.

EGO dijo...

Está bien que olvides el dolor que te causaron. Pero la fuente de ese dolor seria necesario que la tuvieses presente en tu memoria. Nunca se sabe. Un abrazo

fede dijo...

Muy bueno... pero a mí me gusta más el de los elefantes y las naranjas, pero usted ya sabe de mi preferencia por el humor lógico y por mi persona (chiste interno)

Palbo dijo...

Tengo un grano en el culo que parece un pezón y me excita chuparlo.

K. dijo...

Hola me gustó su perfil, lo invito a conocer mi barrio.
K.

fermugica dijo...

me gustó mucho el cuento!

y la foto no, dios...

Fede dijo...

ANTICURRICULUM:

1. No sé hacer dinero. Peor todavía: sé cuál es la forma perfecta para no tenerlo nunca. Ojalá pudiese transmitírselas (de modo de desprenderme de ella) pero es un conocimiento intransmisible, completamente intuitivo.

2. No sé hacer absolutamente nada. Pasé mi vida aprendiendo a hacer cosas que no tienen el menor valor ni producen el menor rédito.

3. Soy incapaz de tratar asuntos relacionados con el dinero.

4. Soy muy (vergonzosamente) distraído y desordenado.

5. Soy mi principal enemigo y soy tan insignificante que posiblemente sea el único.

6. He hecho un esfuerzo sobrehumano por lograr que los puntos anteriores fueran posibles. Nadie, en la historia de la humanidad, ha tenido un éxito tan rotundo en condenarse al fracaso.

¡ESO ES UN ANTICURRICULUM!

cacho de pan dijo...

http://www.outkast.com/
gracias por hacérmelos conocer...
estoy bailando con ellos.