domingo, 6 de julio de 2008

¡A RECARGAR LOS CARTUCHOS!

Investigadores norteamericanos usan la misma tecnología de una impresora de chorro de tinta para imprimir tejidos. Esta nueva técnica abre la posibilidad de crear órganos completos a partir de nuestras propias células que pueden ser trasplantados para sustituir miembros dañados del cuerpo, acelerar el crecimiento de un músculo o permitir una reconstrucción facial. Por Raúl Morales.
La ingeniería de tejidos se está convirtiendo en un campo clave para el desarrollo de técnicas que en unos años pueden revolucionar la medicina. La última contribución de la ingeniería de tejidos es la “impresora de órganos” desarrollada por Vladimir Mironov, de la Universidad Médica de Carolina de Sur y por Thomas Boland, de la Universidad de Clemson, con el apoyo de la NASA o empresas como Canon y Hewlett-Packard. Estos investigadores han usado el mismo mecanismo de una impresora de chorro de tinta convencional para producir tejido vivo en tres dimensiones. Básicamente, lo que han hecho es imprimir capas alternativas de células y un gel para generar estructuras tridimensionales. En este caso, los cartuchos de tinta han sido rellenados con una solución de células. Además, el software que controla cómo ese fluido se descarga del cartucho ha sido reprogramado. La función de papel la hace el gel biodegradable, diseñado en la Universidad de Washington, que se solidifica cuando alcanza los 32 º C de temperatura. Esta técnica podría servir para fabricar “mini” órganos o para probar nuevos fármacos, aunque la idea de sus desarrolladores es que en el plazo de diez años se puedan imprimir órganos enteros, como un corazón , un hígado o un riñón. Primeras aplicaciones La impresión de tejidos es mejor y más rápida que otros métodos para fabricar células y abre el camino para solucionar uno de los grandes problemas de la ingeniería de tejidos: desarrollar una red tridimensional de vasos sanguíneos antes de transplantar células o tejidos. La utilización de esta técnica en el campo de los trasplantes será revolucionaria. La impresión de tejidos permitirá desarrollar, por ejemplo, páncreas bioartificiales para trasplantarlos a un diabético (hay pocos donantes de este órgano y su trasplante es muy dificultoso), acelerar el crecimiento de un músculo para salvar una extremidad o facilitar una reconstrucción facial. Hoy en día, en cirugía plástica es necesario trasplantar músculo de algunas partes del cuerpo del paciente para prevenir una amputación. Imprimiendo vasos sanguíneos sería posible hacer crecer un músculo fuera del cuerpo del paciente para luego trasplantarlo, incluso a partes tan sensibles como la cara en casos de parálisis facial. Principales problemas Según sus desarrolladores, este trabajo es de vital importancia para alcanzar el sueño de crear órganos a partir de nuestras propias células. El principal problema con el que se encuentran es que, por el momento, esta tecnología no es capaz de crear un órgano por el que circule la sangre, aunque sí puede imprimir un tejido de cinco centímetros de grosor (cómo un riñón) en sólo dos horas, incluidos los vasos sanguíneos. El próximo paso es imprimir las partes más minúsculas de un órgano, justamente aquellas que lo hacen funcionar. Si se consigue esto, el ser humano daría un paso más hacia su eternidad.

11 comentarios:

Oliver Twister dijo...

¡Pará un poquito con la eternidad! Si la gente se enferma y se muere es porque algo habrá hecho mal, no te parece? Además, de toda la gente que muere en el mundo a cuantos conocemos? Al 0,00001 por MIL? Y de esos que conocemos a cuantos en verdad apreciamos? La gente se deja llevar por impresiones que alimentan los medios sensacionalistas. Pero con los numeros en la mano nos damos cuenta que el problema no solo es insignificante, sino que está lo más cuanticamente cerca de ser inexistente que resulta posible.
Y querido, si empezamos a discutir lo que nos muestran los números se nos va a ocurrir decir que Palermo no es uno de los mejores delanteros de la historia de este país. Por favor!

fede dijo...

¡¡¡ESO SÍ QUE ES CIENCIA!!!

Lauri dijo...

Me ha dejado pasmada.

Luc dijo...

Hola, qué tal... venía a imprimir un cerebro.... Sí... me podés hacer boleta "B". Gracias.

Lo felicito, Gualterio, por traer estos temas a colación. Es difícil de imaginar. Cuando veo estas noticias no sé cuánto hay de exageración. Pero ojalá sea tal como dicen y en breve se logren avances en esto.

Un abrazo

Darth Tater dijo...

Ver para creer... supongo que la Iglesia Católica estará en contra, no? Aunque pensándolo bien, no me vendría mal un nuevo hígado en unos añitos...

Ljn.- dijo...

.



me supera ampliamente,
enserio. No entiendo
"ni jota". =S





-

Calderondelabarca dijo...

Impresionante.
Y suena bastante verosímil , porque explica como se logra la tridimensionalidad.

Aunque va contra la diversidad étnica.
Cuanto pude salir la impresión completa de un chino pelirrojo de ojos azules ?

"Me llamo Lexmark ; pero los íntimos me dicen Cartuchito. Lo que te digo no será muy original : espero no que me veas como algo alternativo, aunque la primera impresión sea la que cuenta.
Como te llamás ? Minolta ! que hermoso nombre. Oh! debo huir... está lloviendo y temo diluírme...
Que tal si mañana tomamos algo en Compumundo ? por favor , dime que chip...

G.:. dijo...

¿Y queremos ser eternos?
Si nada es eterno por qué queremos eternizarnos.
Es un drama filosófico, se hace filosofía para ser eternos, ahora se cose para ser eternos.
Bue... No sé, yo hoy no quiero que me impriman nada.

Idea dijo...

Walter, interesante paradoja ha planteado usted. Por un lado el hombre es capaz de buscar y crear recursos para mejorar la vida, lleva cada vez más lejos las expectativas de sobrevivencia, tal vez incluso pueda encontrar la forma – porqué no - de ser eterno, y para eso invierte todos sus conocimientos y capacidades, muchos recursos e infinitas horas de trabajo que se van acumulando. Sin embargo, con más afán, con más recursos, con más energía y obstinación, con más ahínco y más consciencia, se dedica a destruir sin piedad la vida que encuentra a su alrededor, arrasa con la naturaleza y mata despiadadamente de hambre, de frío y de miedo a una buena parte de la humanidad.
Entonces, ¿para qué diablos tantos cartuchos, si sabiendo como preservar la vida, la aniquilamos? Francamente, no lo entiendo.

Idea dijo...

A todo esto, ¿sabe dónde los recargan? Digo, por las dudas, mire si vienen por mi y no tengo cómo defenderme.

fede dijo...

¡Qué fácil es desdeñar el afán de perpetuación! Y, además, da cierto aire chick de sabiduría zen... ¡Giladas! Todos estos sabios vacunan a sus hijos. Y cuando necesiten un riñón van a estar en Plaza de Mayo con la carpa: "Exigimos las impresoras de órganos"