lunes, 18 de agosto de 2008

LA SUTIL DIFERENCIA ENTRE UN NERD Y UN ESTUDIOSO

La educación en la Argentina carece de sentido. Digo "sentido", "dirección". Se cree que la preparación académica es una finalidad en sí misma y no un medio para arribar a una meta. Pero dieciocho años en claustros sería demasiado por mero amor al conocimiento. Se estudia para tener una especialización que posibilite el desempeño en una tarea de la que uno va a vivir. Y esto debería estar presente en la mente de los padres, de los alumnos y de los educadores desde el primer día del jardín de infantes. Cada paso debería estar planificado para el arribo a este objetivo. No hablo de alinear los objetivos educativos a determinado proyecto de país – poner el barco en dirección de la preparación técnica, como se hizo en la década del ´60 – sino de desplegar el abanico completo de los intereses humanos pero de una manera realista y provechosa. Pero nadie habla de dinero.
Repito: se estudia para tener una especialización que posibilite el desempeño en una tarea de la que uno va a vivir. Y vuelvo a repetir: pero nadie habla de dinero. El conocimiento es algo impoluto, etéreo, que parece no tener que ser ensuciado con viles referencias al valor metálico. Todas las carreras deberían, en cambio, dedicar al menos un intensivo año a otorgar educación financiera general y específica del desempeño de la tarea para la que preparan. Pero esto no sucede ni siquiera en las carreras que más directamente apuntan a las cuestiones de mercado.

Pero no es este un mal universal. En los países del primer mundo no se ha perdido la especificidad de la tarea de los establecimientos educacionales. Y los estudiantes se toman su formación tan en serio como la vida misma, porque saben que de aquélla dependerá ésta. Por eso no se ridiculiza a quien pone todo su empeño, su energía y su entusiasmo en aprender. Allí se hace un distingo entre el alumno empeñoso y el "nerd". El "nerd" es aquel para quien la existencia se reduce a los libros, que no tiene vida social, que es un imbécil aunque aplicado, un mediocre pero efectivo. Aquí es lo mismo el "traga" que el estudioso. No hay sutilezas semánticas porque educarse carece de todo sentido, exceptuado aquel de la aprobación social del que ha cumplido con la totalidad de una serie de pasos probadamente inútiles. Esta es una señal. Otra la da la existencia de profesores particulares. Si se fuera a la escuela para aprender, si se cursara en la Universidad para adquirir un conocimiento aplicable y no sólo "porque sí", obteniendo el título por el título mismo; si la educación fuera concebida como un medio, se aceptaría la instancia de evaluación con agradecimiento; se fallaría con la mente puesta en que de los errores surgirá el acercamiento a la perfección. Y no podría existir siquiera la idea de un apoyo escolar externo, que evidencia que el objetivo es cumplir con la exigencia social de permanecer en la escuela. La cuenta de las materias no sería negativa "me quedan dos", sino absolutamente positiva "metí veintiocho".

Se dirá que hay una cúpula dirigente que no quiere dar paso al crecimiento económico de la población. Paranoia. Este asunto radica en la médula misma del imaginario social: hay mucho platonismo, mucho cristianismo, mucho prejuicio pobrista, mucha incapacidad para concebir el crecimiento económico como un elemento fundamental para dignificar la vida humana. En vez de forzar la realidad con sistemas políticos carentes de realismo, en vez de gritarle el viento reclamando que es injusto que las cosas sean como son, es mejor aceptar la invariable dinámica del Universo y actuar en consecuencia: no soñar con la meta utópica de la distribución de la riqueza y sí con la mucho más productiva del reparto del acceso a la riqueza: educación (como medio) para todos.

8 comentarios:

Luc dijo...

Jajajaja. Qué buena la frase "Hiéreme..."

Recién estaba hablando con Caro de algo no del todo relacionado al tema pero creo que es aplicable el mismo ejemplo que usé en dicha charla.

A - Educación -> B

Creo que en gran parte la educación entendida como un medio entra en crisis porque no sabemos qué cuernos poner en (B). En (A) podemos poner muchas cosas desde ignorancia a creatividad e ingenio sin métodos. Pero en (B)? Qué es lo que se espera que uno logre alcanzar? Independencia económica? obtener un conjunto de conocimientos básicos para sobrevivir? obtener un oficio? civilizarse? actualizar la enciclopedia? homogeneizar?
El filósofo creo que es primo del nerd, sobre todo en esto del estudio como fin. Creo que como en una célebre película, los nerds (principalmente los amantes de las ciencias duras) tienen revancha.

Un saludo cordial de quien no quiere pensar en ooparts.

Walter L. Doti dijo...

Luc:
Yo creo que aún dentro de la filosofía se podrían hacer cosas interesantísimas. Pues, sea cual fuera la desiderata de la formación, no puede llevarse a cabo si no hay para ella un sustento económico. Este punto, que es tan obvio parece, justamente, obviarse.
Como dije, imagino el último año de las carreras otorgando una materia en la que se cuente por ejemplo qué han hecho otros antes, qué soluciones creativas se han encontrado para aplicar el conocimiento obtenido. Cómo gestionar vínculos laborales con personalidades de la profesión. También dando herramientas de organización y gestión de PYMES y cosas por el estilo.
Está muy bien que existan las carreras específicas vinculadas a la administración, pero por otra parte, los recursos que allí se aprenden no pueden no ser otorgados a los que estudian las demás carreras.

Respecto a los OOPARTs, no piense en uno si no quiere, pero le recomiendo revisar el link a wiki, ¡es muy interesante! Es más, lo puse pensando en que le gustaría a Ud.

Carla Zooplancton dijo...
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Eugenia dijo...

Me gustó mucho su post. Ahora casualmente me tengo que ir a dar clase, pero prometo cuando vuelvo escribir un comentario dando mi opinión sobre el tema.

P.D.: a) gracias por su comentario en el blog de Caro.
b) este sábado paso a saludarlos.

Besos.

Fede dijo...

La diferencia entre el traga y el estudioso es la pasión por el conocimiento. El traga busca una nota, ejerce una economía de recursos espantosa: estudia lo que le piden que estudie y adecúa su disciplina a las fechas de exámenes. El estudioso, estudia siempre y no sólo lo que le piden. Pero la diferencia más importante es que el estudioso no suele refregarle en la cara a nadie la nota que se sacó.

PD(No sin cierta maldad): Por cierto: no tengo la menor idea de qué cosa es un nerd... Demasiado cine de $ 2,50, Doti.

Walter L. Doti dijo...

¿$ 2,5? ¿Hace cuánto que no va al cine, señor Fede?

Fede dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Fede dijo...

Desde "La venganza de los Nerds"
No, miento: soy el único marplatense de menos de 45 años que vio "Venus"