viernes, 10 de octubre de 2008

DESESTIMACIÓN DE LAS TEORÍAS CONSPIRATIVAS

Imponiéndole a la realidad el esquema según el cual entendemos a nuestro propio yo (como fundamento y causa simple), todo lo que es plural y diverso en su genealogía lo comprendemos como creado por una causa única y simple. Suponemos un demiurgo donde lo que hay en realidad son causas múltiples y nos hacemos la ilusión de la existencia de un fin último que reúna todas las intenciones cuando no hay más que pequeñas acciones dispersas. Ése es el origen de las miradas conspirativas.
Es como creer que hay un Dios creador del mundo y de las especies, que son colocadas allí con una finalidad específica, cuando todo lo que hay son cambios y mutaciones fortuitas que no presumen ningún telos. Al ver las especies animales las creemos fijas, inmutables: no somos capaces de entenderlas como momentos de un proceso mayor de variaciones constantes y nos cuesta hacernos a la idea de que suceden porque suceden, sin ningún para qué. De igual forma nos pasa con los cambios y decisiones políticas y económicas. Habría cerebros preclaros, herederos de antiguas tradiciones de poder para los que cada decisión formaría parte de un sistemático plan general. Pero en rigor, para nuestra desgracia, hay sólo acciones sueltas, trazos más o menos desprolijos que vistos todos juntos, con intención de encontrar un sentido, pueden ser interpretados como un dibujo. Pero si no hay dibujante no hay dibujo. Hay lo que queremos ver.
Por otra parte no puedo comprender la preocupación por el sometimiento. Si fuera verdad que todo está controlado, que estamos encerrados en una matrix, que hay espíritus maquivélicos controlando nuestras existencias, ¿cuál sería el problema? Pensar en quitarnos ese condicionamiento presupone la idea de que existiría algo así como un estado de libertad total posible que podría conquistarse (o reconquistarse). Pero no hay tal cosa. Existir presupone una serie de condicionamientos. Las limitaciones no son aspectos negativos, son condiciones de ser: para poder ser hay que no ser algunas otras cosas.
Las suposiciones de conspiración son a la verdad de los hechos sociales lo que la religión a la dinámica evolutiva.

11 comentarios:

[avc] dijo...

Me siento orgullosa de haberlo inspirado con mis huevadas, jaja.

Para salvar un poco mi pellejo, le comento que tampoco creo en las teorías conspirativas. Y pienso que el azar tiene casi el mismo porcentaje de protagonismo que nosotros en la construcción de la historia.

Aún así, el documental me aportó ciertos datos que yo no tenía.

Le mando un gran saludo antes de que se enteren los gatekeepers O_Ô

Walter L. Doti dijo...

Che, es un tema copado. Debatámoslo. ¿No? ¿No les parece interesante? Bueno...

AVC: Muchas Gracias

cacho de pan dijo...

si no creer ayuda al infradesarrollo de sus paranoias, ¡bienvenida la incredulidad!
Sin embargo su teoría es también aleatoria, subjetiva e indemostrable, como todas las de los crédulos, según usted.
Nunca existe conspiración?
Entiendo que usted habla de la Gran Conspiración, el Gran Hermano determinante de nuestros movimientos, el Matrix que decora nuestra visión del mundo, pero de existir pequeñas conspiraciones demostradas, por qué no podría haber alguna mayor, más perfectamente calibrada.
¡Sí, ya voy!
Perdone, Walter, tengo que dejarlo aquí. La pata de mono llama a mi puerta.

Idea dijo...

Tiene razón, es todo un tema y podemos debatirlo, pero antes debo decirle que usted tiene una magnífica cualidad, escribe bien, sabe resumir y es muy preciso, lo que dificulta mucho el poder rebatirle sus ideas.
Dicho esto, básicamente coincido con el análisis, aunque luego filtra alguna conjetura que no creo que se deduzca tan lógicamente. Me refiero concretamente al párrafo: “De igual forma nos pasa con los cambios y decisiones políticas y económicas. Habría cerebros preclaros, herederos de antiguas tradiciones de poder para los que cada decisión formaría parte de un sistemático plan general. Pero en rigor, para nuestra desgracia, hay sólo acciones sueltas, trazos más o menos desprolijos que vistos todos juntos, con intención de encontrar un sentido, pueden ser interpretados como un dibujo. Pero si no hay dibujante no hay dibujo. Hay lo que queremos ver.”
Los cambios políticos no son producto solamente del devenir sin propósito, intervienen en ellos la mano del hombre y sus fines o propósitos. No se trata de un demiurgo sino de la relación entre causa y efecto. En rigor, creo que somos capaces de producir cambios como consecuencia de un plan, no divino, sino terrenal, en la medida que somos capaces de pensar la realidad y producir los conocimientos necesarios para modificarla.
Verá, no sé si es tan claro como lo que usted expuso, pero podemos debatirlo, como a usted le gusta.

Walter L. Doti dijo...

Cacho: no hay elementos de juicio a favor de la postulación de conspiraciones universales. Y en todo caso, la carga de la prueba recae sobre quien intenta mostrar lo que no se ve.

Idea: Ud. dice que coincide conmigo salvo en el párrafo que cita. Esto es, NO coincide conmigo. Pues en ese párrafo se resume precisamente mi postura sobre el tema que se trata.
Yo no digo que todo sea azar. Lo que quiero decir no es que las acciones particulares sean ciegas: de modo obvio coincido con que las acciones son causadas por la planificación de agentes actores. Pero descreo de que haya finalidades últimas o a largo plazo de maquiavélicos personajes con oscuras intenciones. Cada cual va haciendo lo que puede y se va enfrentando a la inquietante incertidumbre del momento futuro. Y eso le pasa tanto a Bush como a Aldo, el chico del locutorio de al lado.

Walter L. Doti dijo...

Che, nadie comenta nada. Debe haber una conspiración.

Idea dijo...

Walter, veamos, porque usted escribe rápido lo que no significa que esté en lo cierto.
A lo que suscribo de lo que usted señala es a que no hay un Dios o una idea que gobierne nuestros destinos, que no hay una razón ulterior que pueda explicar o justificar nuestra existencia, que no existe una finalidad específica que nos trascienda de la cual podamos servirnos convenientemente para explicar el mundo.
Otra cosa bien diferente son los actos de los hombres en la tierra y su responsabilidad respecto de sus consecuencias. Usted señaló para explicar su teoría algo que yo deploro, precisamente en la figura de hombres poderosos cuyas acciones interesadas conducen a la miseria de la gran mayoría de quienes habitan el planeta. Usted dice: “Cada cual va haciendo lo que puede y se va enfrentando a la inquietante incertidumbre del momento futuro. Y eso le pasa tanto a Bush como a Aldo, el chico del locutorio de al lado.” Y francamente no sé si se trata de puro cinismo o muchas ganas de provocar un debate en su página. Pretender que Bush, en tanto hombre de poder cuyas decisiones afectan directamente el devenir de los hombres y su futuro pueda ser comparado con Aldo o el chico del locutorio es una hipocresía de regulares dimensiones. Las decisiones que toma Bush, que no son ni inocentes ni desinteresadas ni de buena fe buscan esencialmente su riqueza personal y la conquista del poder que tanto le satisface. Nada es inocente en las decisiones que toman los hombres de poder, nada es casual. Luego, muchas veces esas decisiones provocan catástrofes más graves de las sopesadas, muchas veces con peores consecuencias aún de las que originalmente se desearon o se calcularon debido precisamente a lo poco predecibles que son a veces los comportamientos de las multitudes. El que cada cual va haciendo lo que puede, podría ser una verdad parcial para los individuos en general, no para aquellos que entre otras cosas se arrogaron el derecho de conducir el destino del resto del planeta o les hicieron creer que podían hacerlo.
Con el discurso de cada uno hace lo que puede, es posible justificar cualquier cosa, cualquier barbaridad, todos los crímenes, los pasionales y los de lesa humanidad. La incertidumbre, un factor cierto en el devenir de nuestra existencia también puede ser sopesado y evaluado. Básicamente, la mayor parte de los enormes problemas que tiene la humanidad en su conjunto son fruto de malas decisiones humanas que fueron tomadas pensando en la salvación individual no en el conjunto de los hombres. Tal vez no podamos gobernar un huracán ni todas las terribles consecuencias que trae, pero podemos prever muchas otras catástrofes cuyo origen no puede serle adjudicado a la incertidumbre ni al clima sino a la irresponsable acción de los hombres.

Idea dijo...

De paso, cuando dice "nadie comenta" después de haber recibido la visita y los comentarios de AVC, Cacho y yo misma, uno se siente cuando menos ninguneado.
Un beso, que igual lo quiero mucho

Walter L. Doti dijo...

"Básicamente, la mayor parte de los enormes problemas que tiene la humanidad en su conjunto son fruto de malas decisiones humanas que fueron tomadas pensando en la salvación individual no en el conjunto de los hombres."

Ud., Idea, cree que el mundo está enfermo. Yo en cambio, que el mundo es una enfermedad.
La mayor parte de los enormes problemas que tenemos se debe a que la vida es el campo de batalla de una lucha por la materia; en cualquiera de sus niveles. Los hombres van haciendo lo que pueden.

Y cuando digo "nadie" hiperbolizo el "pocos". Un baccio.

cacho de pan dijo...

Dotti: si me va a tratar de nadie, al menos agréguele un Don.
Es más respetuoso.

Luc dijo...

Primero vi el título del post de AVC y lo esquivé, luego vine acá y encontré la secuela y le esquivé otra vez pero me conmovió su llamado a la comentaridad bloggeril.
Ahora volví y hay 10 comentarios, creo que no hace falta que diga nada. Reduzco toda mi postura a:
1. Racionalmente hablando, las conspiraciones mundiales son posibles, pero eso no implica que existan.
2. "Zeitgeist" es el documental más opa que intenté ver en mi vida. Ya con los primeros 10' de datos sacados del horóscopo de un diario me bastó para desconfiar de todo el resto. Toda la argumentación mitológica es falsa. Pero como está en TV parece indiscutible. Contrasten cualquier dato mítico con fuentes o investigadores y verán que son falsos o distorsionados adrede.

Un abrazo

PD: "Vamos Gualterio, no seas nabo"