miércoles, 12 de noviembre de 2008

TE ENCONTRARÉ UNA MAÑANA...

¿Cómo piensan que será morir? No hablo de qué sucede después de la muerte sino del proceso mismo de morir, del momento de ese desgarro aterrador en que se detienen las funciones vitales, en que nos quedamos sin aire, en que nuestro corazón ya no bombea más y nuestra conciencia se desespera por no disponer de las condiciones que la hacen posible.
¿Cómo será ese instante que Borges dice con razón que ya está escrito en cada caso? Me aterra la idea de pasar por ese trámite vital inevitable, de experimentar necesariamente alguna vez una situación de la que no habrá manera de salir ileso, de pasar por un peligro en el que no habrá lugar para escapar.
¿Habrá muertes menos traumáticas que otras? Escuché varias veces decir que morir congelado es como entrar en un sueño placentero, o que al caer de un edificio antes del impacto final se produce un shock que nos quita antes la conciencia. ¿Pero quién puede dar fe de estas declaraciones?
¿Será este miedo algo propio de mi insensatez o un temor universal? Me cuesta pensar cómo lo sobrelleva el resto. Pero para mí no hay razonamiento, ni argumento ni consuelo posible. Y no se trata solamente de temor, sino también de dolor, de compasión por el otro que también morirá, de la inefable sensación de que esa persona hará el imposible paso del ser al no ser, de que ya no habrá más uno mismo.
"Cada vez que considero que me tengo que morir, tiendo la capa en el suelo y no me harto de dormir."
Miguel de Unamuno (Del sentimiento trágico de la vida)

12 comentarios:

•María Laura• dijo...

Solo espero que morir sea como contó el -ahora sí- fallecido Victor Sueiro. Y parece que no es tan terrible la cosa che..lo único terrible es que no tiene vuelta atrás.
Todavia me acuerdo la primera vez que pense sobre la muerte. Era re chica, y me dio tanto miedo que me puse a llorar como una pelotuda.

Saludos

EGO dijo...

Yo solo deseo que me pille dormido, como rezan mis antecesores con ahínco.
Saludos!

Carolina dijo...

Lo ideal seria (mas que morir durmiendo) morir en un momento de inmensa felicidad, donde el gozo, la alegria, la risa, la plenitud, el placer, la relización, etc, hagan que no nos demos cuenta.

O casi. Siempre será terrible.

Idea dijo...

Walter, aunque nos gustaría poder decirle algo cierto que sirviera para aplacar su desasosiego, todos los intentos serán vanos. Si de algo le sirve, su angustia creo, es la de todos los hombres.
Un beso muy grande.

cacho de pan dijo...

a veces, en una mañana esplendorosa de verano, frente al mediterráneo color turquesa, con una leve brisa rozándome cariñosa y los árboles desprendiendo rumores y aromas igualmente sutiles, pensé que aquel era el momento para desaparecer, fantaseando que al hacerlo me convertiría en vida plena, robusta, cosmogónica, y no en un cadáver absolutamente inútil, destinado a la putrefacción y al olvido.

Walter L. Doti dijo...

Quiero evitar ese momento, quiero encontrar una escapatoria alternativa. ¿Cómo es posible que sea la única salida? Calamaro dice con razón que la vida es una carcel con las puertas abiertas. Estar vivo implica necesariamente atravesar ese momento y no hay otro modo de zafar que no sea la anhelada inmortalidad.
A veces pienso que no hay peor cosa que procurarnos una vejez, que llevar una vida exenta de riesgos que nos haga llegar "sanos" al momento de la muerte. Que es preferible una muerte violenta y contundente, rápida, a una lenta agonía de un cuerpo que se resiste a lo inevitable, presentando una lucha desigual y penosa.
Imagino mi momento en una cama de hospital, padeciendo del corazón, respirando dificultosamente, llorando en cada suspiro, con líquidos en mis pulmones para constatar crudamente la disolución de la fantasía de ocupar algún sitio de privilegio en el orden de las cosas.
Me imagino frustrado, avergonzado, queriendo a la vez que venga alguien a verme morir para que ese final de una historia sin sentido - como todas las historias - tenga al menos un testigo que le otorgue la ilusión de que es un momento con alguna importancia.
Me imagino mirándome unas manos no tan viejas, llenas de vías, amoratadas, flacas. Y pensando que ya no habrá más manos ni esta perspectiva acostumbrada para verlas.
Dolor del cuerpo y pena enorme, inconmensurable: todo el dolor y la pena del mundo.
¡Qué mierda es morir!

JOHAN BUSH WALLS dijo...

Walter: Lo ideal sería no estar ahí cuando la muerte llegue.

Por cierto, su cuento ya está listo, a ver si pasa a leerlo.

Salú pue.

cacho de pan dijo...

qué suerte que a veces te, nos, salva la ironía.
Tus visiones son dantescas.

Daniel Rico dijo...

Cito al pensado ecuatoriano Armando Estan Quito:

"Los Atanasofistas lucharon por años para romper las cadenas con que la muerte esclavisa el alma humana. No entendian que esas luchas eran sus propias cadenas."

Morgenrot dijo...

La Parca...buena imagen ha insertado.

Si hay algo cierto es que venimos para irnos.

El momento de la muerte me lo imagino cruel. Cuando un día ví a un perro atropellado en la carretera, antes de morir su cuerpo entero entró en una especie de temblor y a la vez de estiramientos muscurales que, creo que hacían que el propio animal supiera que su fin había llegado.
Luego, ya tieso, supe que estaba muerto.
Aquellos temblores daban escalofríos y es la creencia que me legó ese perro sobre cómo debe ser el paso, el trance.

No podemos saber ni si hay muertes diferentes, puesto que todas son muertes, ni cuándo ni cómo llegara la Parca , aunque nuestros días estén escritos.

Para relajarme , me estoy acordando de " la última noche de Boris Grouchenko ". Mínimo, la he visto unas quince veces.

Gracias profesor, por traernos un tema tan ignorado como cierto.

cacho de pan dijo...

walter,
acostumbrado a sus chanzas y chascarrillos, dí poca importancia a su estoy como el congo...pido disculpas, ya que me parece que la cosa es muy seria.
Gritar, llorar, esperar que el tiempo suavice las heridas.
Un abrazo

Fogel dijo...

Un individuo muy cercano a nosotros dejó por ahí escrita la siguiente frase;" Hiéreme con tus palabras, pero no me mates con tu silencio..." y creo que eso lo resume todo. NO TE DETENGAS, que morir es quedarse sin palabras, quedarse sin vos, sin ideas, sin sueños, sin ezperanzas. En definitiva, que no hace falta morirse para estar bien muerto.
Un abrazo para alguien que siempre nos dá señales de sehuir bien vivo.