miércoles, 17 de diciembre de 2008

DEL ARTE DE REGALAR

Tomar la decisión de hacer un regalo es siempre un ejercicio anárquico para el que no parecen existir reglas claras. Podría pensarse entonces que el espacio de libertad en que se mueve esta actividad da lugar a posibilidades todas positivas, como ser la de poder poner en juego la creatividad y el entusiasmo.
Sin embargo, las más de las veces, ir en procura de un presente se convierte en una faena pesada e insoluble que nos obliga a pasearnos de aquí para allá, para terminar adquiriendo algún objeto sin un convencimiento pleno acerca de nuestra decisión. El único esbozo de un criterio para hacer regalos es negativo: está muy mal visto el hecho de obsequiar cosas teniendo en cuenta el gusto del dador. Pero esto nos limita en nuestro hacer, sin otorgarnos una guía real.
Propondré entonces una norma activa para el arte de regalar: la idea tendrá que ver con hacer entrega de aquellos objetos o servicios que típicamente pudieran complacer a los arquetipos ideales que – según nuestro ojo atento – el homenajeado tiene como desideratas en la formación de su persona. Así, por ejemplo, habrá quienes desean ser (aunque este rasgo no tenga nada que ver con su personalidad real actual), digamos, intelectuales. Frente a este tipo de personas tendrá uno que elucubrar qué tipos de objetos estereotipan a quienes dedican sus esfuerzos a las labores del pensamiento: cierto tipo de anteojos, cierta clase de objetos anticuarios, etc. En cambio, si quien será obsequiado es alguien que se queja de su vida abúlica y triste, será posible inferir que tal individuo querrá como deseable una vida hedonista y gozosa y así convendrá buscarle presentes que denoten este aspecto dionisiaco: buenos vinos, alimentos gourmet y otras cosas por el estilo.
Se cumple con lo dicho la prerrogativa de escuchar a los demás, siempre. Escuchar sus deseos y sus frustraciones, prestar la oreja generosamente. De tal modo, al llegar el momento de regalar, el presente ya estará elegido de antemano y su resolución no implicará esfuerzos. Y todos evitaremos recibir más medias y calzoncillos.

14 comentarios:

Ana Estu dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Carolina dijo...

A mi me encanta regalar. Y es algo que me han (H)alagado mucho, numerosas veces.

"El único esbozo de un criterio para hacer regalos es negativo: está muy mal visto el hecho de obsequiar cosas teniendo en cuenta el gusto del dador" <---No si este tiene buen gusto; pero si, si lo obsequia con algún interes personal, como pedirlo prestado luego.

En gral. coincido con la ultima idea. No se me habia ocurrido, pero es muy interesante.

Algo para agregar: siempre es buena idea aportar algo personal al regalo, asi sea una maceta :), agregar algo que la haga unica. Y una tarjeta original: otra de mis especialidades.

Besos de regalo!

Luc dijo...

"De ars regalandi" por GVALTERIVS DOCTIS

Ego... dijo...

Jaja! Cuanta razon tienes... Pues la verdad que con los seres queridos solo nos queda el hecho de escuchar todo el año. Jeje! Aunque con algunos que ni por esas acertamos.
Un saludo y feliz navidad,por si no entro mas en los próximos dias.

Morocho dijo...

La intencion es lo que vale.

Eso es lo que se dice y en contraposicion a esto se han inventado los Certificados de Regalo o Tarjetas de Regalo o "Gift Certificates" (nombre original de esta abominacion capitalista 100% yankee)

Lo ridiculo de esta creacion es que el fin y al cabo solo es regalar dinero, pero dinero limitado en su uso ya que solo puede utilizarse en el negocio en que ha sido adquirido.
Y no solo esto sino que ademas implica que el dador no tiene la menor idea de los gustos del otro, ni le importa, ni ha hecho el menor esfuerzo en pensar en ese regalo y su receptor.

Por otra parte y en contradiccion hay mucha gente que los acepta con gran agrado porque, la abominacion capitalista 100% yankee, le evita recibir más medias y calzoncillos...


Recordemos lo mejor de este agonico 2008 y borremos lo peor.

Salud Dinero y Amor para todos.
(en realidad no hay mucho mas que estos 3 ADNs de la vida)

Daniel Rico dijo...

Muy bueno whalter; lo tomare como mi manual para regalar de estas fiestas.

Yo siempre regalo cosas estramboticas, que el homenajeado nunca hubiera deseado y que no le serviran de nada.
Por ejemplo: corbatas.

Saludos.

Fede dijo...

Yo he comenzado a regalar mis libros a gente que aun disfruta de loslibros. Ayer les menti a unos amigos que se los prestaba. Me siento libre y, lo admito, un poco nostalgico.

Alguien quiere llevarse alguno?

Fogel dijo...

La tradición del obsequio, como un presente de amistad entre dos personas, es tan antiguo como la humanidad misma. Eva le regaló una manana a la única persona que conocia, y de ahí en más, que contar...Yo me adhiero a los regalos que destaquen por su originalidad, cuanto más estrambóticos, mejor. En su defecto, siempre regalo un libro, alguno que yo no tenga leído,para así poder pedirlo prestado, consecuentemente, of course.

Carlos D. Jurado dijo...

Coincido en ser observador, estoy harto de recibir remeras que no me gustan y/o no me ajustan bien. Les vendría bien a mis parientes leer esto, a ver si después me regalan un buen libro o un cd de pink floyd.
¡Muy Bueno!

P/D: los invito a pasarse por mi blog: pizzaconcafe.blogspot.com

•Miserable Fan• dijo...

En mi casa el tema de los regalos es "el tema", nunca aciertan en que regalarme.
Para mi es simple..basta con conocer al otro (y tener la plata claro, cosa que la complica aun mas).

Yo con un libro usado para navidad me conformo jaja... toma esta indirecta!!

Carlos D. Jurado dijo...

Me quedé pensando la otra vez que también está el arte de recibir. Muchos calzoncillos y medias han sacado a relucir una actuación digna de recibir un oscar. Si eso no es arte...

Morgenrot dijo...

Estimado Walter:

Pues en mi caso, aun poniéndome en lugar del receptor, suelo ser poco detallista, y cuando regalo , creo, que casi nunca acierto.

Una vez escuché una máxima:

" Los detalles son propios de mentes mediocres "

Claro que lo anterior no se referirá sólo al arte de regalar.

Un cordialísimo saludo, ¡ Ah ! y ¡ Felices Fiestas !

Humanoide dijo...

Yo soy malo para acertar los regalos. éste año, casi no he hecho regalos. No tuve tiempo de elegirlos, estuve cansado... con la cabeza en otra cosa... bah, la navidad, una farsa.

Si me voy de vacaciones éste año, espero poder pasar a saludarle.

Un saludo afectuoso.

Fede dijo...

¡Feliz Navidad!