lunes, 9 de marzo de 2009

LOS HOMBRES NO LLORAN

Hace un tiempo largo todo el mundo estaba más o menos de acuerdo en que la transmisión de la idea de que "los hombres no lloran" era altamente positiva para la educación de los varoncitos. Desde hace no tanto, sin embargo, psicólogas y pedagogas se preocuparon por reivindicar las lágrimas en procura de una masculinidad emocionalmente más sana, genuina y sensible. Ni unos ni otros comprendieron el sentido cabal del imperativo.
Tanto retrógrados como innovadores buscaron en la consideración del llanto una negación primero y una afirmación bajo una nueva perspectiva después, de la hombría entendida en contraste con un criterio de masculinidad. "Los hombres no lloran", se la bancan cuando se caen y se lastiman. "Los hombres no lloran", aunque les duela el alma no han de mostrarse débiles. "No está mal que los hombres lloren", y no van a perder la masculinidad por ese motivo. "No está mal que los hombres lloren", también la sensibilidad puede formar parte del carácter de un varón.

Pero este mandato no busca en rigor esculpir machismos más sólidos y no es a secreciones lacrimógenas a que se refiere literalmente. En "los hombres no lloran", la palabra "hombre" debe ser entendida en un sentido que la acerca al estado de madurez de un ser humano. No es la contraposición con lo femenino lo que se destaca, sino el significado de "hombre" como antónimo de "niño", de "infante", de "joven", de "inmaduro". "Hombre" como individuo realizado, juicioso, sensato. Un hombre que ya no llora, no porque de sus ojos no caigan lágrimas, sino porque ha logrado comprender que no existen sentidos trascendentes, instancias ultramundanas con las que comparar este mundo que se le muestra contradictorio, problemático y caótico. Que no hay trasmundos de perfección cuya visión nos haga advertir que el nuestro es un espacio insoportable e injusto. El hombre que ha logrado equilibrar sus emociones y que ya no busca sentidos dados, prefabricados, no llora porque ha caido en la cuenta de que no hay en rigor por qué llorar. No llora porque sabe que es esa una actitud incompatible con la tarea de autoconstituirse. Porque sabe que quien vive en queja no ha comprendido cabalmente cómo es la realidad de las cosas; que las pérdidas, las decepciones, los problemas y las caídas no son agregados no deseables del mundo, sino partes esencialmente constitutivas de él.

Podrán caer lágrimas por las mejillas de aquellos que se conmuevan con la belleza, con la contemplación de una vida entendida como una obra de arte; de aquellos que sean sensibles a la perfección de un mundo imperfecto. Pero no esas gotas amargas que brotan de los ojos de los débiles, de los que adquieren para sí el rol de víctimas del mundo, de quienes buscan desesperadamente negar este único escenario existente. Para ellos se impone el aprendizaje del mandato milenario que emparda la sabiduría con la afirmación del mundo: la enseñanza de que los hombres no lloran.

21 comentarios:

Fede dijo...

Es difícil, pero hay que aprender a vivir sin llorar y sin quejarse tanto. Y sobretodo, hay que aceptar una dolorosa verdad: el principal responsable de que nos vaya como nos va, somos nosotros mismos... Ya estamos grandes para echarle la culpa a Dios, al estado, a papá, al jefe, a los derechos humanos de los otros, al que insiste en vendernos algo, a la policía, al portero, a nuestra pareja, al réferi, al que elige los temas de la radio...

Walter L. Doti dijo...

Sabía que ese que ese que elige los temas de la radio >:( ... grrr!

Anónimo dijo...

Los hombres no lloran, en particular en la visita semanal al proctologo. Si jovencito, semanal, que es mejor prevenir que curar.

cacho de pan dijo...

dejarse ir...let it be...dejarse fluír...permitirse ser como nos va saliendo...
las lágrimas no tienen sexo
si el hombre no tuviera que llorar no tendría lágrimas, verdad?

relaja un montón

Anónimo dijo...

Es cierto, no lloran ni cuando los dejan sus novios.

Anónimo dijo...

Si es solo la sabiduria la que nos permite deshacernos del dolor que expresan las lágrimas, entonces ¿para que buscar la inmortalidad? busquemos convertirnos en sabios!!!

Darth Tater dijo...

¡Estás mal, Walter! Y ahora sí te voy a tutear: ¡claro que los hombres lloran, y más por el amor de una mujer! Si no lloran entonces ¿cómo haces luego para consolarlos y abrazarlos y apapacharlos y besar sus lágrimas?

Raquel Reznik dijo...

Gracias por tu amable comentario en el Blog de Alejandro.

•Miserable Fan• dijo...

Me molesta mucho la gente que vive llorando (en sentido metafórico, claro).

Llorar es bueno y catartico. Pero reponerse, tratar de estar mejor, y aceptar las cosas como son es mas bueno todavia.

Lindo post, lo lei todito de corrido ;)

Aldous Lape dijo...

que cambiado está ud !

pensar que antes decía: Soy una obra del temor

ahora si que está hecho un hombrecito eh !

snif, snif

maria b dijo...

Muy bueno Walter!! Totalmente de acuerdo...aunque que creo que es una lectura suya muy especial. El viejo mandato tal como se enseñaba era absolutamente machista.
Muy ingenioso darle esta vuelta de tuerca, y enseñarle a los varoncitos de hoy a no llorar pero,por razones bien distintas a las de antes.

Fogel dijo...

Yo estoy de acuerdo con Dicépolo, el que supo decir, "El que no llora, no mama" , y esto no ha cambiado con los años. Quizás las formas de llorar del varón sean menos lacrimosas, pero es llorar al fin y al cabo.

PD: Además, si todo lo demás no nos ha dado resultado,(y esto que quede entre nos), una lágrima que cae, sinuosa y salada, en el momento exacto y ante la persona que deseamos, puede obrar milagros...

¡Feliz Post!

Johan Bush Walls dijo...

Lo de llorar es algo que se le da a unos pocos, quiero decir llorar con autenticidad, conmoverse hasta las lágrimas, eso no tiene nada que ver con ser hombre o ser mujer, es tener la capacidad de interiorizar algo y externar la emoción.

Salú pue.

PD. Yo a usté le escribí un cuento y nunca lo leyó, eso me hace llorar.

Darth Tater dijo...

p.d. Walter, ese "ooh ooh, ooh ooh..." se oye bien, a reserva de que me regañe, ¿puedo saber quién canta y cómo le hizo para musicalizar su llanto?

Luzdeana dijo...

Nunca había leído una interpretación tan interesante de la frase. No me consta que ésta sea la que dio origen a la frase realmente, pero es sin duda mucho más constructiva y bella que la tradicional.
Saludos.

Walter L. Doti dijo...

Anónimo 1: Una visita semanal al proctólogo no cura pero entretiene.

Cacho de pan: El post no invalida este tipo de lágrimas, sino las lágrimas victimizadas.
¡Qué linda palabra "lágrima"! ¿no?

Anónimo 2: No había que entender "hombre" subrayando su carácter de antónimo de "mujer", sino de "niño", de "inmaduro". Igual... ja ja!

Anónimo 3: No buscamos hacernos inmortales para deshacernos del dolor, lo hacemos porque no nos gusta nada la idea de desaparecer de la faz de la tierra.

Darth: El llanto es maravilloso salvo como expresión de la queja metafísica.

Raquel: De nada. Gran participante. Ya pasaré por tu blog.

Miserable Fan: Gracias! Una vez que no le resulta tedioso!

Aldous: No he cambiado mucho, pero ya sé en qué estaba equivocado. Es un paso.

María B: Mi nene plantó tomatitos inspirado en su post. Pero no prosperaron... :( No importa. Ya aprendió que no tiene que llorar.

Fogel: Insisto. El punto es no sentirse una víctima del mundo. Después llorar para recibir favores no está tan mal... Un fuerte apretón de hombros.

Johan: Gracias!!! Sí que leí el relato. ¿cómo que no? Sólo que por esa época mi padre estaba muy enfermo y no tenía tiempo para comentar (yo, no mi padre).
Mi post coincide con lo que Ud. dice... así que tiene razón. :)

Darth: ¿cómo la voy a regañar? Pero si baja un poco en la geografía del blog advertirá que a la derecha está cómodamente instalado un reproductor de MP3 en el que figuran los temas que cada rato voy cambiando.

Luzdeana: Gracias. ¡Soy un grosso! Ja ja ja

Ego... dijo...

Ese dicho, debería de haberse entendendido desde siempre tal como lo expones: hombre como alguien maduro, reflexivo, con otros recursos, soluciones y alternativas distintas al llanto, que inmoviliza y no lleva a nada.
Pero hay llantos y llantos.
Yo, personalmente, pienso que si se hubiese motivado la expresion comedida de sentimientos en la infancia de más de un hijo de puta (en lugar de alentar a que los guarden, frustrarlos y explotar en cualquie nomento o redirigirlos hacia el exterior en forma de violencia). Otro gallo cantaría.
Hay muchos que pegan y matan porque no encuentran otra solucion, porque no disponen de ninguna habilidad de afrontamiento.
Un saludo
Volví

Nicolás Hochman dijo...

Totalmente de acuerdo. Al leerlo, me emocioné hasta las lágrimas.

Darth Tater dijo...

OOOOOOOh, tuve que bajar al inframundo pero ya lo encontré. Ahora bien, ¿nunca cambia la tonada? Podría poner esa de "Diiiiicen que los hombressssss no deben shorar por una mujjjjjjjjer...! y estaría a tono con su escrito, no?
Por otro lado, ya no entendí nada de las lágrimas metafísicas. Mejor me voy a comer tacos de cochinita pibil, al fin que hoy es día de tianguis.

Bits dijo...

¡Oh!
¡Yo conozco ese tema que dice Darth Tater!
¡Es del Puma Rodriguez!
Como lo quiero al Puma, ¡es lo más!
Tenés que poner ese, y otro -nada que ver- de la banda de sonido de "Mermaids" (aquí traducida como "Mi madre es una sirena", protagonizada por Cher) que se llama "Big girls don't cry".

=)

Anónimo dijo...

¡Gracias a los hombres que se animan a llorar! Porque hay muchas cosas en la vida que duelen, y en su dolor nos hacen sentir vivos. Pero aceptarlo y mirarlas de frente, no es fácil. Mucho más sencillo es esconderse detrás de una máscara que dice "no vale la pena llorar" y evadirse en un millón de distracciones que por alejarnos de nuestras emociones nos "deshumanizan". ¡Los hombres son más hombres cuando llaman a las cosas por su nombre!