jueves, 9 de abril de 2009

NICOLÁS I Y NICOLÁS II

Nicolás I: Cabizbajo, callado, gris, triste, resignado, infantil, bueno como son buenos los que no se comprometen en nada. ¡Pobre! ¿Y si lo ayudo a ser entusiasta, a imponer su voz, a llenarse de colores fuertes, a vivir con alegría, a enfrentar los problemas entendiéndolos como parte de la vida; si lo ayudo a crecer, a llevarlo a situaciones que lo hagan salir de su pasividad, a meterlo de lleno en la vida?
Y desde ese día me hizo la cruz.
Nicolás II: Altanero, sarcástico, escéptico, superado, aburrido, chato, desapasionado, simple como son simples los que no asumen riesgos. ¡Pobre! ¿Y si le doy una mano, si lo arengo a tener un vínculo menos contemplativo con el mundo, a abandonar su yerma postura crítica, a abrir otros modos de objetivar la realidad alejados de la ciencia, a entender que las perspectivas son infinitas y el mundo no se acaba en una de ellas; si le cuento lo bueno que es ser afirmativo y lo interesante que puede ser el mundo que no conoce?
Y desde ese día decidió que me odiaría como a una rata en la cocina.
º

5 comentarios:

Luc dijo...

Algo realmente diferente, extraño, original aunque no bueno. Pero vale el intento.

Un abrazo

Walter L. Doti dijo...

Luc: jajajajajaja!!

Fogel dijo...

...Ni colás uno,
ni colás dos,
ni colás cage,
ni colás repeto,
ni colas ni tetas,
ni colino loche,
ni con moco pega,
nic olas, má ¡quievelo!
nic ole - new man.
Nicole Newmann
Nicole Newmann
Nicole Newmann
Nicole Neumann...(me tildé)

En fin. Que bueno ver algo nuevo en "todo esto", me estaba empezando a preocupar.

Walter L. Doti dijo...

Fogel: ¡Después se queja de Joyce! Ja ja!

Hochmann: ¡No vaya a creer que algo de esto va dirigido a Ud.! En serio, eh.

Daniel Rico dijo...

A uno lo conosco por tus dichos y al otro apenas lo vi dos veces.

No creo en la intensidad de la avercion que te estarian profesando, que tu paranoia se inventa.
Creo que en ambos casos una charla honesta, en la que no tercien los dichos de ningun filosofo con turbante dando consejos de autoayuda, reparar las cosas rapidamente.

No hay tanta gente buena en el mundo, no vale la pena perderlos por una diferencia de opiniones.