martes, 12 de mayo de 2009

LOS HOMBRES DE ACCIÓN

Los hombres de acción avanzan sin dilaciones pues no prefijan un destino. El intelectual supone haber definido su meta de antemano y por eso evalúa los riesgos de llegar a ella; considera obstáculos para los que el "hacedor" es ciego. De tal modo, evita esos riesgos no poniéndose en acción- "El que no arriesga no pierde", piensa. Pero olvida que tampoco gana. De algún modo, esta forma de proceder actuaría como un estigma paralizante para evitar el cual habría que emular la metodología de los hombres de acción y hacerlo conforme a esa forma, ya que no por ella. Lanzarse a actuar, olvidando un poco la evaluación de costos y beneficios y en la seguridad de que las consecuencias sólo surgen si se inicia una cadena de hechos productores. Quizás las cosas no se consigan tal cual las pensamos, pero al tiempo aparecerán otras que no hubiéramos imaginado nunca. Como un delantero que lo único que sabe es que quiere meter el gol y se lanza hacia el arco contrario, sin certeza de cómo se dibujará la jugada pero sabiendo que si no consigue meterla en el arco contrario, al menos logrará un córner a su favor.
Como decía el slogan de un famoso café soluble: "One thing links to another".

7 comentarios:

Walter L. Doti dijo...

¿¡Dónde está mi colección de muñequitos de HE-MAN!?

Nicolás Hochman dijo...

Hace poco tuve una discusión, en un seminario de Letras de la UBA, en la que todo el curso (profesora incluida) sostenían que la palabra es equivalente a la acción. No podían entender que yo sostuviera que, generalmente (no siempre) la palabra es inhibidora de esa acción. Por hablar, muchas veces dejamos de hacer. Eso sí: esa misma gente NO se consideraba a sí misma intelectual.
Curioso, ¿no?

Darth Tater dijo...

¡¡¡¡Qué muñequito tan feo el de la derecha!!!! ¿Qué, no encontró la Barbie vestida de Lara Croft?

•Miserable Fan• dijo...

con este post metiste el dedo en la llaga....para no decir otra cosa mas grosera jaja

Fogel dijo...

La palabra es verbo, y el verbo es acción, dicen las sagradas escrituras, que penosamente son el inicio y piedra basal de nuestra conocida amiga la "retórica", hermana de la "dialéctica" e hijas dilectas ambas de la "sanata", arte y piedra filosofal de todas aquellas personas que quieren convencernos con palabras, y omiten los hechos, por contrarios a sus intereses o, simplemente, por ser estos hechos inexistentes. A qué iba con todo esto, ya no me acuerdo, pero con seguridad llegaremos a buen puerto si unidos todos, no cejamos en la lucha mancomunada en conseguir nuestros objetivos comunes. He dicho.

cacho de pan dijo...

vaya rollo de palabras!
recordándolo, walter, me compré un bart simpson que fliparía...lo encontré en el kiosco de la plaza mayor de albarracín.

Walter L. Doti dijo...

Nicolás:
Lo de la gente de la UBA es una forma de defender sus puestos de trabajo de otro modo indefendibles.
Y sí es curioso. Si no son intelectuales ¡que por lo menos hagan algo!

Darth: La encontré y la guardo para otras cositas.

Fogel: Somos hombres de inacción :)
Bah... hombres!

Cacho: ¿Fliparía?

Miserable: ¿contra quién?